Navegamos por la vida en espirales. Es por eso que la ilusión de no avanzar nos vence en muchas ocasiones. Ese déjà-vu que nos hace afirmar: esto ya lo viví, esto ya lo “trabajé”, este aprendizaje ya lo “superé”… pero todo regresa, ¿por qué?
Los Registros Akáshicos nos recuerdan constantemente que ningún paso es dado en balde, que siempre avanzamos, aún a nuestro pesar.
Es como ir subiendo por una escalera de espiral: estamos en el mismo punto pero un poquitín más arriba, tenemos otra perspectiva del mismo tema, aunque sea muy sutil hay una diferencia.
En muchas lecturas me dicen: “lo sé, lo entiendo, pero me duele. ¿Cómo hago? ¿Por qué es así? ¿Por qué repito todo el tiempo lo mismo?
Muchas veces tenemos la sensación de estar “repitiendo curso” a pesar de haber superado el examen. Preguntando a los RA nos explican con infinita paciencia que el aprendizaje no es sólo cuestión de entender, aprender o comprender. A veces necesitamos repetir infinitamente hasta que un día lo SENTIMOS diferente, descubrimos que la experiencia repetida nos ha ido enseñando, despacio con paciencia, que no es necesario “ahogarse” en ese dolor que no nos correspondía, no sirve de nada atrincherarse en esa frustración o, ahogarse en esa culpa.
Simplemente lo sentimos y lo vivimos diferente. Ahí está el éxito, entonces podemos liberarnos de esa energía y enfocarnos en otras cosas.
A veces nos cuesta entender que tenemos TODO EL TIEMPO DEL MUNDO para aprender. Que no tenemos que hacerlo a la primera, que tenemos muchas oportunidades, en esta y otras vidas.
Vivimos un poco en una carrera a contrarreloj, parece que todo tiene que ser rápido y ¡ya! No entendemos que el tiempo no es lineal. No aceptamos que el tiempo es elástico y fluye íntimamente ligado a nuestras vibraciones: se hace tedioso cuando vibramos bien bajo (estamos tristes, enojados, con miedo) y se intensifica cuando elevamos nuestras vibraciones (estamos alegres, enamorados de los otros, de nosotros, de lo que hacemos, cuando estamos en paz...).
¿Quién no se ha perdido en el tiempo junto a las personas a las que ama, en un trabajo interesante, cocinando, sentado frente al mar o en lo alto de una montaña, soñando …?
Son esos momentos robados, en los que detenemos el reloj, que vivimos.
Los ciclos de la vida, si los aceptamos en espiral, nos permiten desvincularnos de la angustia de las prisas y sumergirnos en el placer del recuerdo, del aquí y el ahora, con todo lo que fue y será…
Eba
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martes, 8 de marzo de 2011
viernes, 25 de febrero de 2011
Somos un cuenco.
En un taller de registros akáshicos nos mostraron que somos como un cuenco tibetano, si queremos emitir sonidos, vibrar armónicamente, primero debemos vaciarnos. Si no hay espacio no hay sonido, no hay vibración.
A veces estamos tan llenos de basuritas: miedos, culpas, miedo a la perdida, intolerancia, enojos, enfermedades sentimiento de NO MERECER, NO PODER, dolor, odio… que ya no cabe nada más. Muchas veces, ni siquiera son nuestros, lo llevamos cosidos a nuestro ADN, son esas herencias innecesarias; otras, son esos aprendizajes impuestos, o aceptados, sin cuestionarse.
Pero hay buenas noticias: los Registros Akáshicos no se cansan de repetirnos que podemos LIBERARNOS de todo eso, debemos APRENDER A DESAPRENDER. Podemos plantarnos y gritar bien fuerte: NO ME CORRESPONDE!
No hace falta conformarse con lo que no nos hace felices. No dan premios por sufrir. La energía se organiza de manera inteligente e inmediata: la felicidad atrae a más alegría, a la abundancia, al amor.
Pero es imprescindible sentirse merecedor de todas las cosas buenas y lindas, aceptarlo desde el sentimiento, no basta con llenarse la boca de frases como: “yo quiero ser feliz”.
SE FELIZ, el universo es mucho más sencillo que todo eso y necesita pocas palabras: SIÉNTELO!
Y ahí empieza nuestro camino, un nuevo aprendizaje y las respuestas al ¿Cómo? Se repiten en los Registros con mil enunciados:
El amor nos hace libres. La risa nos da alas, riamos, volemos y visitemos espacios bellos sintámonos bien, sintámonos plenos. Permítete llenarte de abundancia, olvidemos las miserias heredadas, llegó el tiempo de permitirte gozar con todo. Si no lo haces no te culpes, no te tortures, maltrates o castigues.
Tic, tac, tic, tac, se acaba el tiempo, no te continúes haciendo trampas!
Eba
A veces estamos tan llenos de basuritas: miedos, culpas, miedo a la perdida, intolerancia, enojos, enfermedades sentimiento de NO MERECER, NO PODER, dolor, odio… que ya no cabe nada más. Muchas veces, ni siquiera son nuestros, lo llevamos cosidos a nuestro ADN, son esas herencias innecesarias; otras, son esos aprendizajes impuestos, o aceptados, sin cuestionarse.
Pero hay buenas noticias: los Registros Akáshicos no se cansan de repetirnos que podemos LIBERARNOS de todo eso, debemos APRENDER A DESAPRENDER. Podemos plantarnos y gritar bien fuerte: NO ME CORRESPONDE!
No hace falta conformarse con lo que no nos hace felices. No dan premios por sufrir. La energía se organiza de manera inteligente e inmediata: la felicidad atrae a más alegría, a la abundancia, al amor.
Pero es imprescindible sentirse merecedor de todas las cosas buenas y lindas, aceptarlo desde el sentimiento, no basta con llenarse la boca de frases como: “yo quiero ser feliz”.
SE FELIZ, el universo es mucho más sencillo que todo eso y necesita pocas palabras: SIÉNTELO!
Y ahí empieza nuestro camino, un nuevo aprendizaje y las respuestas al ¿Cómo? Se repiten en los Registros con mil enunciados:
El amor nos hace libres. La risa nos da alas, riamos, volemos y visitemos espacios bellos sintámonos bien, sintámonos plenos. Permítete llenarte de abundancia, olvidemos las miserias heredadas, llegó el tiempo de permitirte gozar con todo. Si no lo haces no te culpes, no te tortures, maltrates o castigues.
Tic, tac, tic, tac, se acaba el tiempo, no te continúes haciendo trampas!
Eba
jueves, 17 de febrero de 2011
Por encima del laberinto
Vivimos en un gran teatro, y todos somos actores, tomamos decisiones un poco a ciegas, sin conocer todo el guión que nosotros mismos nos preparamos antes de venir a la función.
De a poquito nos vamos perdiendo dentro de ese laberinto que es nuestro escenario, la vida, y continuamos, así con todas las dudas, los temores y las incertidumbres.
Giramos en cada recodo esperando que sea la alegría, o la felicidad, quien nos aceche. Esperamos que la tristeza se haya quedado dormida en un rincón oscuro.
Entonces descubres que puedes abrir y acceder a los Registros Akáshicos y sientes el tirón.
Te jalan hacia arriba y así sin más, en un segundo, ves el laberinto desde arriba, como mirar en un mapa. Ves donde estas parado y donde están las salidas. Ves donde quieres ir. Lo ves todo con claridad absoluta y te inunda la paz, es cuando sabes que TODO ESTA BIEN.
Entonces empiezas a caminar con la certeza que todo es más amable.
Eba
De a poquito nos vamos perdiendo dentro de ese laberinto que es nuestro escenario, la vida, y continuamos, así con todas las dudas, los temores y las incertidumbres.
Giramos en cada recodo esperando que sea la alegría, o la felicidad, quien nos aceche. Esperamos que la tristeza se haya quedado dormida en un rincón oscuro.
Entonces descubres que puedes abrir y acceder a los Registros Akáshicos y sientes el tirón.
Te jalan hacia arriba y así sin más, en un segundo, ves el laberinto desde arriba, como mirar en un mapa. Ves donde estas parado y donde están las salidas. Ves donde quieres ir. Lo ves todo con claridad absoluta y te inunda la paz, es cuando sabes que TODO ESTA BIEN.
Entonces empiezas a caminar con la certeza que todo es más amable.
Eba
miércoles, 16 de febrero de 2011
Mi experiencia con los Registros Akáshicos.
En los tumbos que di por este bello planeta tuve la suerte de vivir, durante casi cinco años, en un pequeño país mágico: URUGUAY, y allí experimenté mi despertar energético, junto a un montón de amigos que llevo en el corazón y que me acompañan en esta experiencia linda, aún en la distancia.
Encontré grandes maestras, con grandes corazones que generosamente compartieron sus conocimientos conmigo.
Hay un montón de caminos para trabajar con la energía. Todos son válidos, no hay mejores ni peores. A cada uno le sirven diferentes técnicas y en la búsqueda es fácil saltar de una a otra: Reiki Usui, Reiki Karuna, Magnified Healing, Magic touch/egipcio… Pero llega un día que te enamoras de una en concreto, ahí se produce la conexión y descubrimos la magia que buscamos en nuestras vidas. A mi me pasó con los Registros Akáshicos.
A pesar de ello al dejar Uruguay dejé de trabajar con los registros, de a poquito, sin darme cuenta se pasaron casi dos años… una se duerme y la rutina te gana y aunque seas consciente, te pierdes en las cosas que no importan tanto y necesitas que algo te sacuda para “activarte” de vuelta.
En mi caso, el universo se encargo de prepararme el escenario necesario para reaccionar, pero con amabilidad… A mi padre le diagnosticaron un cáncer y yo estaba lejos de él. Por suerte recibí la noticia junto a mi querida amiga, mi hermana, Ale.
Ella llegó a Israel justo unos días antes: “no sé porque vine, pero algo me dice que tengo que estar aquí”, para tirarme las orejas y “obligarme” a trabajar con los registros akáshicos, con su risa, su luz y su amor me acompaño en ese trámite que también desencadenó mi reconexión con mis registros, con mi energía y conmigo.
El primer mensaje que me dieron fue: “te extrañamos”… y yo también, y es por eso que acepté la sugerencia de los registros y emprendemos este blog, para no volver a alejarme, para compartir mensajes, dudas, ideas y todo aquello que surjan de nuestras lecturas, para trabajar juntos.
Encontré grandes maestras, con grandes corazones que generosamente compartieron sus conocimientos conmigo.
Hay un montón de caminos para trabajar con la energía. Todos son válidos, no hay mejores ni peores. A cada uno le sirven diferentes técnicas y en la búsqueda es fácil saltar de una a otra: Reiki Usui, Reiki Karuna, Magnified Healing, Magic touch/egipcio… Pero llega un día que te enamoras de una en concreto, ahí se produce la conexión y descubrimos la magia que buscamos en nuestras vidas. A mi me pasó con los Registros Akáshicos.
A pesar de ello al dejar Uruguay dejé de trabajar con los registros, de a poquito, sin darme cuenta se pasaron casi dos años… una se duerme y la rutina te gana y aunque seas consciente, te pierdes en las cosas que no importan tanto y necesitas que algo te sacuda para “activarte” de vuelta.
En mi caso, el universo se encargo de prepararme el escenario necesario para reaccionar, pero con amabilidad… A mi padre le diagnosticaron un cáncer y yo estaba lejos de él. Por suerte recibí la noticia junto a mi querida amiga, mi hermana, Ale.
Ella llegó a Israel justo unos días antes: “no sé porque vine, pero algo me dice que tengo que estar aquí”, para tirarme las orejas y “obligarme” a trabajar con los registros akáshicos, con su risa, su luz y su amor me acompaño en ese trámite que también desencadenó mi reconexión con mis registros, con mi energía y conmigo.
El primer mensaje que me dieron fue: “te extrañamos”… y yo también, y es por eso que acepté la sugerencia de los registros y emprendemos este blog, para no volver a alejarme, para compartir mensajes, dudas, ideas y todo aquello que surjan de nuestras lecturas, para trabajar juntos.
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