viernes, 26 de agosto de 2011

CAYENDO Y NO


En plena caída.
Así como me dejé arrastrar por aquella corriente hídrica guaraní que mi cuerpo reverenciaba como parte de su misma condición. Era una con ella. Yo era ella...ella era yo.
Por momentos la impresión más leve parecía soportar toda la densidad que habitualmente habita en todo mi Ser, por la que siempre estoy tratando de mantenerme en equilibrio, por la que siempre estoy poniéndome a prueba de que en realidad no quiero perderme a mí misma.
No era comparable con su gran fuerza, pero me llegué a sentir así de brava y así de sencilla... tuve ganas de desprenderme de mi acción gravitatoria, de sentir que fluía con su majestuosidad y me lanzaba en caída libre y sin red, sabiendo que no podía hacerme daño, porque yo era ella...ella era yo.
Vibrando mis moléculas, resonando con las suyas. La presencia de la no-mente, la ausencia de diques de contención, el canto de su rugir al paso, vibrante. Sus contoneos serpenteantes, su seducción al decir "ven, disuélvete en mí, si te quedas conmigo estarás en el lugar que estás buscando, me encontraste, quédate ".
Todo tiene sentido para mí, esa era mi realidad, la única real realidad. Lo demás, lo de afuera, lo del cuerpo, lo de la mente, lo del paso del tiempo, lo de las relaciones, lo del trabajo, lo de las estructuras, lo de la sociedad, lo de los complejos, miedos, misterios y demás negruras... y blancuras, es todo una pantalla ilusoria, no es una situación real. Es verdad porque sucede y la vives, pero la esencia vital no es así. La Verdad no es así.
Me sentí más Yo que nunca, en aquel instante en que era ella.... y ella era yo.

Luisa Blanca

miércoles, 24 de agosto de 2011

LA AVENTURA DEL VIAJE


Qué destino? Hacia dónde voy? Qué paisajes se presentan?

Todo esto pasa a un segundo plano. No importa los km a recorrer, la importancia está en la disposición de nuestra alma.

Aventurarme día a día a viajar dentro de mí me lleva a encontrar y re-encontrarme con colores, aromas, paisajes, situaciones dónde he estado y dónde me encuentro.

El viaje externo pasa a segundo plano, quedando sin sentido cuando no nos atrevemos a comenzar desde adentro.

Los verdes y azules son sólo eso y el recuerdo se va extinguiendo.

Permitirnos saborear con el corazón aumentan los km hacia dentro y hacia afuera.

No sólo viaja el cuerpo, nuestra alma es la guía.

Es importante tomar conciencia de esta unión, así de esta manera potenciamos el destino.

Mi maleta ya está pronta, “ salgo de viaje”.


Marta

sábado, 6 de agosto de 2011

TRANSFORMACIONES


Como todos los años hoy nos reunimos a festejar el cumpleaños número 89 de una tía.

Me detuve a pensar en este viaje que emprendemos al nacer, llenándome de alegría y misterio.

Para algunos el viaje ha terminado, otros han ido bajando en diferentes estaciones y, habemos otros, que nos seguimos encontrando.

También están los nuevos que se nos unieron, ya sea por nacimiento o como compañero de viaje...de "tramo del camino".

Veo la magia de la vida que nos permite ir cambiando de trajes tanto los de afuera como los de adentro.

El paso del tiempo, pieles más o menos arrugadas, más canas, algunos kilitos ganados y algunos con alegría por haberlos perdido.

Pero nada de eso afecta la gracia de estar. Nada afecta el timbre de la risa, el compartir, la unión familiar, el Saberse parte de la familia.

Formamos un gran paisaje dónde están todos los colores y siempre está la mano invisible que toma el pincel para sellar la tela evitando desgarros.

Esos pactos que hemos hecho antes de plasmarnos en esta vida nos posibilitan desde la libertad el seguir eligiéndonos para compartir.

Por todos y para todos los cumpleaños SALUD!!!



Marta

jueves, 28 de julio de 2011

LA BELLEZA DEL ENCUENTRO


De niña nos reuníamos todas juntas a jugar. Cuando faltaba alguna de nosotras nos lamentábamos y nos preguntábamos que habría pasado. Si la mamá la había puesto en penitencia, o tal vez no había hecho los deberes, pero de todas formas no nos preocupábamos y nos poníamos a jugar con todas las ganas y mucha alegría hasta que la noche entrara.

Hoy siendo adulta nos hemos elegido algunas mujeres para compartir en un Círculo llamado Purpurina.

Me pregunto si algo ha cambiado el sentimiento que tenía cuando era niña y me descubro con la misma alegría y ganas de compartir.

La diferencia está puesta en la magia que existe entre nosotras. No siempre estamos todas, no siempre nos vemos pero sí, siempre nos sentimos.

Hemos formado una red de colores que brilla permanentemente.

Nada está impuesto pero todo está dado.

Formamos una ronda uniéndonos más allá de las manos y danzamos llevando a nuestros corazones lo que necesitamos.

Eba no llegó pero brincó desde su lugar con los rostros de sus hijos y su familia. Luisa nos hizo danzar desde las Cataratas del Iguazú pasando por las misiones.

Nuestros colores se mezclan formando una luz auténtica de Amor. Nos lleva a viajar por diferentes partes de la Tierra y nos permite explorar todos los recodos de nuestros corazones.

Reverencio mi lugar y el lugar de cada una e invito a formar círculos de encuentros donde la protagonista sea nuestra verdadera Esencia.


Marta Vieyto Freitas

jueves, 7 de julio de 2011

Como el águila, debemos reinventarnos.

Que nosotros mismos somos nuestros propios enemigos es una verdad universal que cada vez más gente está dispuesta a aceptar. No es fácil asumir esta premisa, ya que implica hacerse responsable de TODO lo que nos sucede… cuento viejo… lo mismo de siempre… y es que a veces nos da pereza escuchar esas verdades que nos sacuden y nos “obligan” a reinventar nuevas excusas que nos permitan “un ratito más”, “cinco minutos más”…
Pero hoy escuche la historia de las águilas y decidí que quiero ser águila, quiero osar y tener la valentía que ellas tienen, al menos una vez en la vida... ¡o más!
Estos bellos animales son realmente longevos (viven unos 75 años) pero para vivir tantos años a la mitad de sus vidas deben tomar la decisión de si quieren seguir viviendo. Si deciden que sí, hacen acopio de víveres para sobrevivir una larga temporadita en la cima de una montaña en dónde se aislaran. Allí se desprenderán de su pico viejo, ya no les sirve, así que deberán arrancárselo a golpes contra las piedras. Entonces esperarán pacientemente a que les vuelva a crecer un pico nuevo, con el que se arrancarán las garras viejas que no les sirven. Después de esperar pacientemente a que les salgan unas nuevas, las usarán junto con el pico para arrancarse todas las plumas. Así, desnudas, esperarán a que unas nuevas les crezcan… y cuando completen su renovación emprenderán el vuelo hacia una nueva vida.
No importa dónde está la mitad de nuestras vidas, a los 30, 40, 60, 80… todos deberíamos ser un poco águilas, aprender a desprendernos de TODAS esas plumas viejas que ya no nos sirven, de esas viejas estructuras que sólo son un lastre para nuestras vidas, nos sirvieron en un momento, pero ya no más. Deberíamos tener el valor de arrancarnos el pico y dejar atrás esas convicciones que sólo nos hieren y nos enferman. Podríamos intentar arrancarnos todo lo que nos ata y no nos permite volar con las alas de la imaginación, con las alas del espíritu, como esas “uñas” ya que en el fondo sabemos que vuelven a crecer, más fuertes.
Como mínimo una vez en la vida deberíamos osar y atrevernos a ser águilas para reinventarnos según  nuevos patrones, dejar volar la imaginación y diseñarnos una piel nueva de luz, trajes de amor, un escudo de bondad y compasión. Ponernos una nueva capa de abrazos besos, que sean una antena cósmica para atraer todo lo bueno a nuestras vidas, que nos de fuerzas renovadas para aprender nuestras lecciones de forma más amable.
Como el águila, con elegancia, atrevernos a dejar atrás viejas formas, viejos tabús, creencias, para permitirnos esa renovación del alma, para poder resurgir como nuevos con toda la experiencia y la sabiduría de nuestros antiguos caminos, sin importar la edad o las circunstancias, porque el tiempo es relativo, y a veces cuenta más ese minuto de valentía que toda una vida de miedos y no de no atreverse a volar bien alto.
Eba

miércoles, 22 de junio de 2011

ORBITANDO


Todo llega y todo pasa, dentro de un orden mayor e incontrolable a nosotros, siempre habrá algo que impida el poder de movilizar, desplazar o parar aquello que nuestro físico y mente no alcanzan a manipular. Que obtengamos todo no depende sólo de nosotros sino de las circunstancias externas. Ahora bien, la forma en que realizamos el movimiento de rotación sobre nuestro propio eje nos servirá para encontrar nuestro equilibrio, muchas veces desorientado por las influencias de algún que otro cruce de materia fugaz que puede amenazar con desplazarnos de nuestra órbita, sin que podamos evitar sus fluctuaciones, salvando esto hasta estar bien anclados en nuestra propia brújula interna.
Alcanzado este punto de desarrollo evolutivo, es dejarse llevar por las reglas perfectas que están regidas por el Universo, expandirse a través de la espontánea energía que acompasa la fuerza centrífuga de alcanzar a aquello que puede afectar en su propósito, y también, a través de la fuerza centrípeta que lo que va girando alrededor modifica mi propia trayectoria, influenciada por el llamado "inconsciente colectivo".
La responsabilidad es propia, las circunstancias influyen.
Pero las determinaciones propias, el soltarse y emprender una nueva elipse en tu vida, saliéndote de tu órbita, desplazándote a lo desconocido, conociendo una nueva ruta, es una experiencia de cada persona que la hace salir de su habitual campo de pensamiento-acción, y que la puede llevar a explorar otras existencias, por veces eclipsadas y por momentos no, que le hagan sentirse parte del Todo, y desafiando a éste y a la Nada.
Tanto se consiga o no, va a llegar a la conclusión de saberse responsable de llevar su timón y colocar las velas de manera adecuada para llevar su vehículo espacial a un buen puerto.

Luisa Blanca

lunes, 20 de junio de 2011

HOMENAJE A LOS ABUELOS


Desfilan por mis pensamientos muchas caras, todas diferentes, expresando amor, ternura y complicidad.

Abuelo es verbo. Se conjuga con infinidad de variaciones.

Abuelo es amor, es juego, es complicidad, abuelo es llanto, es valentía es atreverse, es comprensión.

Abuelo ES.

Comienza a danzar desde el anuncio de SER, imaginando y reviviendo manos, olores, caricias, sonrisas.

Abuelo ejecuta desde el primer llanto.

Sabe de dolores, sabe de mañas , sabe de comidas, de pañales, sabe desde el gesto.

Abuelo se atreve al primer pedazo de pan, a la primera cucharadita de dulce de leche.

Abuelo sabe que el postre se puede adelantar sin que exploten los planetas. Que el chupete puede ser el mejor compañero y que los monstruos se esconden en el ropero.

Tienen siempre la solución para hacerlos desaparecer y colocar guardianes, ángeles o guerreros, según la ocasión.

Inventa juegos, cuentos y cruza límites. Se permite cada etapa.

Siempre tiene su mano extendida en gesto de “No me di cuenta”, pero con ojos de águila para sostenerlo.

También sabe que la vida se viste del tiempo. Que toma ropajes aparentemente eternos y cuando te lo crees encuentras la transparencia de la seda situándote en tus 50.

Abuelo quiere que sus nietos no vistan ropajes, quiere que se lancen a la vida desnudos, sin máscaras disfrutando de su ser.

Yo abuela me comprometo desde el amor a fortalecer la libertad y a estimular sus sueños recordándoles quienes son.


Marta Vieyto