
miércoles, 22 de junio de 2011
ORBITANDO

lunes, 20 de junio de 2011
HOMENAJE A LOS ABUELOS

Desfilan por mis pensamientos muchas caras, todas diferentes, expresando amor, ternura y complicidad.
Abuelo es verbo. Se conjuga con infinidad de variaciones.
Abuelo es amor, es juego, es complicidad, abuelo es llanto, es valentía es atreverse, es comprensión.
Abuelo ES.
Comienza a danzar desde el anuncio de SER, imaginando y reviviendo manos, olores, caricias, sonrisas.
Abuelo ejecuta desde el primer llanto.
Sabe de dolores, sabe de mañas , sabe de comidas, de pañales, sabe desde el gesto.
Abuelo se atreve al primer pedazo de pan, a la primera cucharadita de dulce de leche.
Abuelo sabe que el postre se puede adelantar sin que exploten los planetas. Que el chupete puede ser el mejor compañero y que los monstruos se esconden en el ropero.
Tienen siempre la solución para hacerlos desaparecer y colocar guardianes, ángeles o guerreros, según la ocasión.
Inventa juegos, cuentos y cruza límites. Se permite cada etapa.
Siempre tiene su mano extendida en gesto de “No me di cuenta”, pero con ojos de águila para sostenerlo.
También sabe que la vida se viste del tiempo. Que toma ropajes aparentemente eternos y cuando te lo crees encuentras la transparencia de la seda situándote en tus 50.
Abuelo quiere que sus nietos no vistan ropajes, quiere que se lancen a la vida desnudos, sin máscaras disfrutando de su ser.
Yo abuela me comprometo desde el amor a fortalecer la libertad y a estimular sus sueños recordándoles quienes son.
Marta Vieyto
jueves, 9 de junio de 2011
CADENA DE PERDONES
ME PREGUNTO QUE PASA O QUE HACEMOS CUANDO ESA SINCRONÍA NO ES “TAN BUENA”.
ESTO ME LLEVA A CUESTIONARME LA SINCRONÍA EN SÍ. Y ME SURGE LO SIGUIENTE:
“CONEXIÓN ENERGÉTICA ENTRE DOS O MÁS PERSONAS” NO IMPORTA QUE TIPO DE CONEXIÓN.
CUANDO NOS MOVEMOS EN UN MUNDO DE “CULPAS” “PUESTAS AFUERA DE RESPONSABILIDADES” PUES ESO TAMBIEN ENTRA EN SINCRONÍA.
POR EJ. HOY YO ESTOY ACÁ, NO PERDONANDO A UNA PERSONA POR LO QUE CREO QUE ME HIZO Y RESULTA QUE ESA PERSONA EN EL OTRO EXTREMO DEL PLANETA HACE UNA MACANA, POR NO DECIR OTRA COSA.
CUANDO TRABAJAMOS ESO COMO SINCRONÍA?
NOS ENTERAMOS DE LA MACANA E INMEDIATAMENTE PENSAMOS:
“YO SABÍA” “VES” “SIEMPRE EN LO MISMO”
COMO TRABAJAR ESA SINCRONÍA?
TAL VEZ DE LA MISMA FORMA QUE UNO HACE CON LA “OTRA“ SINCRONÍA.
ESE ENTUSIASMO POR EL “ ESTAMOS EN LO MISMO”, NO SE DA PARA NADA EN EL CASO DEL EJEMPLO. NI SE NOS OCURRE PENSAR “ESTAMOS EN LO MISMO”
EL PORQUÉ DEL TITULO, SERÍA BUENO PLANTEARSE “ESTAMOS EN LO MISMO” Y LO MISMO SERIA HACERSE CARGO DE LO QUE ES DE CADA UNO, PERDONARSE Y ASÍ SE VA FORMANDO LA CADENA.
ENERGÉTICAMENTE CONECTADOS EN EL PERDÓN A UNO MISMO Y ESA ENERGÍA CREA LA SINCRONICIDAD.
jueves, 2 de junio de 2011
MONO CIEN
jueves, 26 de mayo de 2011
NUMI NUMI IALDATí
(duerme, duerme mi niña)
viernes, 20 de mayo de 2011
Circulo de mujeres
lunes, 9 de mayo de 2011
Donde está tu "zona de confort"? De que te sirve?

La zona de confort muchas veces no nos queda bien delimitada. No se trataría solamente de un espacio físico o energético, sino de cómo nos sentimos en cada lugar, ocasión y acontecimiento.
Al caminar por la vida, muchas veces por mirar cerquita y otras por no atreverme a expandir, fui construyendo mis mal llamadas “zonas de confort”. En realidad eran “zonas de confórmate”.
Son como pequeñas cuñas que se meten y ajustan las emociones, sentimientos, relaciones, etc. Todas estas conocidas, aprendidas y aparentemente manejables, te retienen para no dar un paso hacia adelante. Te convences que esta todo prolijo. Desde algún lugar crees tener todo bajo control, por ejemplo: la respuesta conocida de antemano al formular una pregunta o un "bueno así estoy bien podría ser peor". Los caminos de este laberinto ya los conozco, mejor no me subo a ese banquito para ver algo más, no sea cosa que me asuste; y si me gusta?
Va pasando la vida y nos hacemos sordos al llamado de nuestra esencia. La hemos domesticado tan bien que la dejamos de lado. Ja, Ja eso creemos.
Finalmente nuestra alma sigue latiendo cada vez más fuerte hasta que se manifiesta. Y así un día no nos parece tan loco subirnos al banco. Nos damos cuenta que desde allí el sol calienta más, el paisaje aumenta. Se ven otras entradas y salidas.
Y como seguimos resistiendo pensamos: mejor me bajo, me acomodo nuevamente y ya está. Error!!! Ya no cabemos. El calor del sol se te impregna y el viejo lugar conocido ya no te alberga.
Así que dejas de lado el banco y te subes a una escalera.
Ahora sí te atreves y te plantas sabiéndote que puedes subir y bajar muchas escaleras. Construyes las verdaderas zonas de confort pero con puertas abiertas. Esas buenas que te cobijan y contienen, las que deja que tus alas crezcan y te permiten volar.
Esas que cuando retornas dices, que lindo volver a casa.
Marta Vieyto Freitas



