miércoles, 22 de junio de 2011

ORBITANDO


Todo llega y todo pasa, dentro de un orden mayor e incontrolable a nosotros, siempre habrá algo que impida el poder de movilizar, desplazar o parar aquello que nuestro físico y mente no alcanzan a manipular. Que obtengamos todo no depende sólo de nosotros sino de las circunstancias externas. Ahora bien, la forma en que realizamos el movimiento de rotación sobre nuestro propio eje nos servirá para encontrar nuestro equilibrio, muchas veces desorientado por las influencias de algún que otro cruce de materia fugaz que puede amenazar con desplazarnos de nuestra órbita, sin que podamos evitar sus fluctuaciones, salvando esto hasta estar bien anclados en nuestra propia brújula interna.
Alcanzado este punto de desarrollo evolutivo, es dejarse llevar por las reglas perfectas que están regidas por el Universo, expandirse a través de la espontánea energía que acompasa la fuerza centrífuga de alcanzar a aquello que puede afectar en su propósito, y también, a través de la fuerza centrípeta que lo que va girando alrededor modifica mi propia trayectoria, influenciada por el llamado "inconsciente colectivo".
La responsabilidad es propia, las circunstancias influyen.
Pero las determinaciones propias, el soltarse y emprender una nueva elipse en tu vida, saliéndote de tu órbita, desplazándote a lo desconocido, conociendo una nueva ruta, es una experiencia de cada persona que la hace salir de su habitual campo de pensamiento-acción, y que la puede llevar a explorar otras existencias, por veces eclipsadas y por momentos no, que le hagan sentirse parte del Todo, y desafiando a éste y a la Nada.
Tanto se consiga o no, va a llegar a la conclusión de saberse responsable de llevar su timón y colocar las velas de manera adecuada para llevar su vehículo espacial a un buen puerto.

Luisa Blanca

lunes, 20 de junio de 2011

HOMENAJE A LOS ABUELOS


Desfilan por mis pensamientos muchas caras, todas diferentes, expresando amor, ternura y complicidad.

Abuelo es verbo. Se conjuga con infinidad de variaciones.

Abuelo es amor, es juego, es complicidad, abuelo es llanto, es valentía es atreverse, es comprensión.

Abuelo ES.

Comienza a danzar desde el anuncio de SER, imaginando y reviviendo manos, olores, caricias, sonrisas.

Abuelo ejecuta desde el primer llanto.

Sabe de dolores, sabe de mañas , sabe de comidas, de pañales, sabe desde el gesto.

Abuelo se atreve al primer pedazo de pan, a la primera cucharadita de dulce de leche.

Abuelo sabe que el postre se puede adelantar sin que exploten los planetas. Que el chupete puede ser el mejor compañero y que los monstruos se esconden en el ropero.

Tienen siempre la solución para hacerlos desaparecer y colocar guardianes, ángeles o guerreros, según la ocasión.

Inventa juegos, cuentos y cruza límites. Se permite cada etapa.

Siempre tiene su mano extendida en gesto de “No me di cuenta”, pero con ojos de águila para sostenerlo.

También sabe que la vida se viste del tiempo. Que toma ropajes aparentemente eternos y cuando te lo crees encuentras la transparencia de la seda situándote en tus 50.

Abuelo quiere que sus nietos no vistan ropajes, quiere que se lancen a la vida desnudos, sin máscaras disfrutando de su ser.

Yo abuela me comprometo desde el amor a fortalecer la libertad y a estimular sus sueños recordándoles quienes son.


Marta Vieyto

jueves, 9 de junio de 2011

CADENA DE PERDONES

MUCHAS VECES CUANDO SE HABLA DE SINCRONICIDAD UNO PIENSA INMEDIATAMENTE EN COSAS BUENAS QUE SE DAN EN UN MISMO MOMENTO A DIFERENTES PERSONAS. UNO SE ENTUSIASMA Y TRABAJA TODO LO QUE SE ESTÁ MOVIENDO EN UNO EN ESE MOMENTO Y CON ESE TEMA EN SINCRONÍA.

ME PREGUNTO QUE PASA O QUE HACEMOS CUANDO ESA SINCRONÍA NO ES “TAN BUENA”.

ESTO ME LLEVA A CUESTIONARME LA SINCRONÍA EN SÍ. Y ME SURGE LO SIGUIENTE:

“CONEXIÓN ENERGÉTICA ENTRE DOS O MÁS PERSONAS” NO IMPORTA QUE TIPO DE CONEXIÓN.

CUANDO NOS MOVEMOS EN UN MUNDO DE “CULPAS” “PUESTAS AFUERA DE RESPONSABILIDADES” PUES ESO TAMBIEN ENTRA EN SINCRONÍA.

POR EJ. HOY YO ESTOY ACÁ, NO PERDONANDO A UNA PERSONA POR LO QUE CREO QUE ME HIZO Y RESULTA QUE ESA PERSONA EN EL OTRO EXTREMO DEL PLANETA HACE UNA MACANA, POR NO DECIR OTRA COSA.

CUANDO TRABAJAMOS ESO COMO SINCRONÍA?

NOS ENTERAMOS DE LA MACANA E INMEDIATAMENTE PENSAMOS:
“YO SABÍA” “VES” “SIEMPRE EN LO MISMO”

COMO TRABAJAR ESA SINCRONÍA?

TAL VEZ DE LA MISMA FORMA QUE UNO HACE CON LA “OTRA“ SINCRONÍA.

ESE ENTUSIASMO POR EL “ ESTAMOS EN LO MISMO”, NO SE DA PARA NADA EN EL CASO DEL EJEMPLO. NI SE NOS OCURRE PENSAR “ESTAMOS EN LO MISMO”

EL PORQUÉ DEL TITULO, SERÍA BUENO PLANTEARSE “ESTAMOS EN LO MISMO” Y LO MISMO SERIA HACERSE CARGO DE LO QUE ES DE CADA UNO, PERDONARSE Y ASÍ SE VA FORMANDO LA CADENA.

ENERGÉTICAMENTE CONECTADOS EN EL PERDÓN A UNO MISMO Y ESA ENERGÍA CREA LA SINCRONICIDAD.

Andrea Montes

jueves, 2 de junio de 2011

MONO CIEN

Cada uno a su manera y todos de manera más o menos consciente pisamos en este planeta con la intención de despertar nuestras conciencias. Todos los aprendizajes tienen como objetivo último llevarnos hacia algo mejor, si no, no son aprendizajes, son trampas que nos creemos y lo único que hacemos es perder el tiempo, enredarnos en nuestros "velos".
Para algunos ese viaje hacia algo mejor es algo innato que no supone "ningún" esfuerzo aparente, para otros  es un camino sembrado de puas, dolor y sufrimiento y entonces nos preguntamos: ?Dónde está la diferencia? En el grado de concientización de cada uno: cuanto más despiertos estamos, mejor fluye la energía y los acontecimientos a través nuestro.
Ir hacia algo mejor no implica enriquecerse en el sentido material de la palabra, ni siquiera vivir en completa salud o felicidad. Está claro que cuando comprendemos nuestro camino, somos más felices, nuestros cuerpos y nuestras mentes se manifiestan de manera más saludable y la abundancia nos visita diariamente (también es verdad que con menos somos más felicies). Lo que pasa que en el sendero encontramos baches que nos ayudan en nuestro aprendizaje y  a veces duele, pero son esos "cliks" los que a veces nos hacen avanzar mucho más rápido.
El despertar de la conciencia es un camino individual, en el que poco a poco nos vamos  responsabilizando de TODO lo que pasa en nuestras vidas. Pero el despertar de la conciencia no tiene ningún sentido si no lo contemplamos como algo global, en el que está implicado todo el planeta, porque queramos o no estamos todos en el mismo barco y si nos hundimos, de poco sirve ser un naufrago.
Ahí es cuando yo miro a mi alrededor y siento que la nave tierra se va al carajo, pierdo la fe en la capacidad de la humanidad, para cambiar y para aprender a vivir de una forma nueva mucho más coherente y honesta con TODOS los integrantes.
Por suerte tengo amigas que creen en la teoría del mono cien, según la cual cuando un número limitado de personas aprende una nueva forma de pensar, actuar, sentir…, sólo es propiedad consciente de esas personas; pero hay un punto en el cual cuando UN SOLA PERSONA MAS sintoniza esa consciencia, ese aprendizaje, el campo se refuerza de tal manera que esta consciencia la adquieren casi todos.
Esta idea surgió de unas experiencias de unos científicos en Japón (http://www.youtube.com/watch?v=OLCP-EnEO1M&feature=share) de manera casual se dieron cuenta que cuando un determinado número crítico logra la conciencia, esta nueva conciencia se puede comunicar de una mente a otra.
Yo era muy reacia a aceptar esta idea, reconozcamos que ejemplos nos sobran (diariamente) pero el otro día me di cuenta que en Barcelona los indignados "protestaban" de una manera diferente a la que estoy acostumbrada a escuchar. No eran esos "pro-todo" que se manifiestan a favor de cualquier "pobre causa" sin conocer demasiado el tema, solo lo que han oído… eran personas reales, encarando sus problemas reales, sin miedo, sin rabias, con COHERENCIA, gente de todas las edades, cada uno a su manera pero todos diciendo basta!, sin conformarse con realidades absurdas.
Entonces reflexiono y llego a la conclusión que el mono cien tiene una oportunidad, siempre que los medios de comunicación, los políticos y los "pro-todos" no se apropien de un gesto que desde lo básico ayuda a expandir y despertar conciencias.
Eba

jueves, 26 de mayo de 2011

NUMI NUMI IALDATí
(duerme, duerme mi niña)

Conservo algunas capacidades de cuando era una niña pequeña, en cierto modo aún lo soy, pero esta me es tremendamente útil cuando estoy muy, muy triste, cuando algo me hiere demasiado profundo, y el llanto y el dolor no son suficientes para manejar esos sentimientos: me duermo! Tengo la capacidad de recordar dónde se esconde mi interruptor para desconectarme automáticamente. CLIK!

Ahora entiendo que no sólo me aparto de una situación, si no que le doy aire a mi alma para que vuele ligera, sin las pesadumbres de este cuerpo físico, para que se conecte con mi espíritu y éste, en un cálido abrazo, me consuele y guíe como esa madre presente que todo comprende y que sabe pulsar mis teclas. Es en esa otra dimensión que veo todo claro y,  aunque no recuerde, mi alma sabe de esa conversación y amanece con otra fuerza. CLIK!

Cuando cruzamos del otro lado soltamos el control de este cuerpito que nos aferra a una falsa seguridad, que permite que nos anclemos, o incluso nos atoremos en nuestras zonas de confort.  Esa zona de confort es el escondite perfecto de todos mis apegos, compañeros incansables de mis excusas. Bostezo.. Sé que no son verdad, pero esta realidad virtual que es la vida en la que nos movemos me queda cómoda. Bostezo..

Y ¿Qué pasa si me despierto en mi sueño? Entonces debo aceptarme tal y como soy en verdad. Debo enterrar los miedos, ¿a qué? A descubrirme, a aceptarme.. Pero sigo bostezando..

CLIK!

El único problema es que cuando estás en estos caminos y va creciendo la conciencia, ésta ya no deja de expandirse, y barre las mentiras a un costado, y como no puedes abarcar todo, no te queda otra que soltar, soltar, soltar… aflojas un poquito primero y luego dejas que todo fluya, y cuanto menos controlas más sentido tienen los detalles. 

Pero yo estoy ya soñando, vivo otra realidad que capaz no recuerde. Sueño y vuelo libre. Y como ahí no necesito el control, me reconozco como ese ser mágico que soy.. CLIK! Aún a pesar de estar despierta..
eba

viernes, 20 de mayo de 2011

Circulo de mujeres

Son las nueve menos cinco, me abro los registros y prendo la computadora. Poco a poco, empiezo a escuchar el tam-tam.. tam-tam.. tam-tam..

Y todas las mujeres se acercan al círculo. Es el mismo ritual desde hace millones de años, sólo cambian los rostros, es la misma energía.

El fuego está encendido, es una llama eterna, no se apaga sigue sumando y nutriendo a todas las que se acercan, sin imponerse, sin destruir, es un fuego en espiral que no quema. Es un fuego azul, y blanco y amarillo y naranja.

Llega Marta, trae una rica torta para compartir. Ale ya estaba sentada cuidando el fuego (a ella le gusta poner los troncos de manera muy precisa, pero hace como que los lanza al azar).
tam-tam.. tam-tam.. tam-tam.. es lulu white, toca el tambor, como le enseñaron en la tribu, conocimientos de antiguas diosas y ahora comparte su sonido con nosotras. La escuchamos de lejos, su voz es clara y firme, pero llegará un poquitín más tarde.

Son esos ratos compartidos, en los que se está a gusto, que una se encuentra a sí misma. Mirando desde el ombligo, recorriendo todo el centro, profundo, profundo, profundo.. Son espacios de tiempo conectando todas las rutinas. Son esos lapsos en que corremos el velo y vemos con más claridad la verdad. Risas, llantos, miedos y trabajo en equipo.

Llega Ma, rescatando la fuerza de Gaia, esa que nace en el vientre y te conecta con la luna. Qué gran sorpresa! Ahí está Nelly, como un pequeño faro, ayudándonos a orientarnos en la niebla.

 tam-tam.. tam-tam.. tam-tam.. ya casi estamos todas, están acompañando todas esas mujeres que hemos sido: las chamanas, todas las sacerdotisas, brujas y magas.. cada una aporta su sabiduría a este círculo que se va cerrando, pero en espiral, siempre hacia atrás y hacia delante: todas las mujeres que seremos y que se sentaran con nosotras al círculo: a reír, llorar, contar y cantar, a compartir, a darse las manos para ir cerrando el círculo, pero en espiral…
Poco a poco, volando sobre este círculo soltamos la purpurina, como polvo de hada, acercando lo mágico a las rutinas, generando sincronías.. esos puntitos brillantes que conectan lo increíble para hacerlo cotidiano.

Lo que cada una trae al círculo, acaba siendo un regalo para todas, eso que luego, un poquito más tarde, nos ayudará a ser mejores seres, a vivir un poquito más de verdad y menos de mentira.

tam-tam.. tam-tam.. tam-tam.. Ahí voy llegando, desde el otro lado del océano. El círculo ya está completo, porque es eterno y en él están presentes también todas aquellas amigas aún si lo ignoran, porque su luz y la nuestra se funden en un gran abrazo que se expande hasta comprenderlo todo. Es un círculo de amor, es un círculo purpurina.
Eba


lunes, 9 de mayo de 2011

Donde está tu "zona de confort"? De que te sirve?


La zona de confort muchas veces no nos queda bien delimitada. No se trataría solamente de un espacio físico o energético, sino de cómo nos sentimos en cada lugar, ocasión y acontecimiento.
Por ejemplo, podemos creer que la zona de confort abarca nuestra casa, pero sin embargo, es probable que lleguemos a sentirnos angustiados o carentes en ella.
Podemos creer que nuestra zona de confort es una relación estable, podemos creer que nuestra zona de confort es una relación de amistad, laboral, familiar o de pareja, pero en realidad, puede ser que, de una forma directa o sutil, nos está dejando sin ánimo, y de esto muchas veces no nos damos cuenta,.. o no queremos darnos cuenta, y lo suplimos con distracciones que sirven para acrecentar la sensación de confort y comodidad, cuando realmente esto no es así. Por lo que la zona de confort es donde tú estés bien, pero que no te impida evolucionar, que seas consciente de tus sensaciones y que te asegures que dónde vayas podrás tener un adecuado manejo propio de las situaciones tanto física, emocional como energéticamente.

Luisa Blanca


Otra mirada sobre lo mismo...ZONAS DE CONFORT


Al caminar por la vida, muchas veces por mirar cerquita y otras por no atreverme a expandir, fui construyendo mis mal llamadas “zonas de confort”. En realidad eran “zonas de confórmate”.

Son como pequeñas cuñas que se meten y ajustan las emociones, sentimientos, relaciones, etc. Todas estas conocidas, aprendidas y aparentemente manejables, te retienen para no dar un paso hacia adelante. Te convences que esta todo prolijo. Desde algún lugar crees tener todo bajo control, por ejemplo: la respuesta conocida de antemano al formular una pregunta o un "bueno así estoy bien podría ser peor". Los caminos de este laberinto ya los conozco, mejor no me subo a ese banquito para ver algo más, no sea cosa que me asuste; y si me gusta?

Va pasando la vida y nos hacemos sordos al llamado de nuestra esencia. La hemos domesticado tan bien que la dejamos de lado. Ja, Ja eso creemos.

Finalmente nuestra alma sigue latiendo cada vez más fuerte hasta que se manifiesta. Y así un día no nos parece tan loco subirnos al banco. Nos damos cuenta que desde allí el sol calienta más, el paisaje aumenta. Se ven otras entradas y salidas.

Y como seguimos resistiendo pensamos: mejor me bajo, me acomodo nuevamente y ya está. Error!!! Ya no cabemos. El calor del sol se te impregna y el viejo lugar conocido ya no te alberga.

Así que dejas de lado el banco y te subes a una escalera.

Ahora sí te atreves y te plantas sabiéndote que puedes subir y bajar muchas escaleras. Construyes las verdaderas zonas de confort pero con puertas abiertas. Esas buenas que te cobijan y contienen, las que deja que tus alas crezcan y te permiten volar.

Esas que cuando retornas dices, que lindo volver a casa.


Marta Vieyto Freitas